Tuesday, March 28, 2006

2.1.2 Conclusiones socioculturales determinantes.


Las sociedades difieren ampliamente entre sí en cuanto al grado en que sus miembros buscan y aprovechan las oportunidades económicas. Cuando un grupo determinado atribuye poco valor a los bienes por relación al esfuerzo que requiere obtenerlos, la diferencia en la estimación puede deberse a una menor apreciación de los bienes y servicios, o a un costo psicológico mayor del esfuerzo requerido para obtenerlos. En el primer caso, la menor valoración de los bienes puede deberse al ascetismo, a un mayor aprecio de otras actividades, o a horizontes limitados. En el segundo, debemos recordar que el esfuerzo económico comprende todas las formas de buscar y aprovechar las oportunidades, no sólo el trabajo, sino también la movilidad y la empresa.

Ascetismo
La moral ascética descubre un mérito especial en el consumir menos que los demás. Por diversas razones los ascetas concluyen que tipo de vida es superior.

Algunos códigos de moral subrayan el valor de aprender a dominar los propios deseos naturales, de alimento, de placeres sexuales, de comodidades y de otras satisfacciones; estimulan el ayuno y otras formas de privación como medios de evolución espiritual.
Consideran que el ganarse el diario sustento consume un tiempo precioso para la meditación o el ejercicio religioso; no todas las religiones comparten esta opinión.
Consideran que el ganarse la vida trae consigo tendencias agresivas hacia nuestros semejantes y es mejor evitar esa tentación limitándose a consumir lo menos posible.

Riqueza y posición social
En la mayoría de las comunidades, los atractivos del ascetismo son pequeños en comparación con los atractivos que ofrece la riqueza, ya sea como medio de alcanzar el poder, o como señal de una posición social más elevada.

La riqueza no siempre es el camino más fácil hacia el poder o el prestigio. En la sociedad capitalista, cualquier persona que logra enriquecerse puede penetrar en los círculos sociales más altos. Pero en otras sociedades no pasa esto; en la sociedad hindú puede ser la casta sacerdotal la más respetada de todas. En otras culturas solo lo pueden ser los nobles de nacimiento.

Por lo tanto la riqueza se desea más en unos países que en otros, y la cantidad de esfuerzo destinado a producirla es una función del deseo de riqueza.

Horizontes limitados
Hemos considerado que el ascetismo no es, en la práctica, un obstáculo para el esfuerzo económico, y también que la mayoría de los hombres desean la riqueza, ya sea para disfrutarla o por el prestigio que otorga, aunque también sea cierto que el prestigio de la riqueza, en comparación el prestigio de otras formas de éxito, varía en a las distintas comunidades. Llegamos ahora a lo que es probablemente la limitación más importante al deseo humano de poseer bienes, a saber, sus horizontes limitados.

Las necesidades son limitadas porque los bienes que se conocen y pueden utilizarse son limitados. El grado de limitación varia ampliamente de comunidad a comunidad, y depende del capital físico acumulado, del capital cultural acumulado, del los hábitos y los tabús, y de la simple ignorancia.

a) Necesidades limitadas por falta de capital físico:
El capital físico es el medio ambiente físico necesario para el disfrute de determinadas satisfacciones. Ésta puede ser una cuestión natural o artificial. Así, las personas que no tienen acceso al agua no necesitan barcos. Los helados no gustan en los Polos, ni las pieles en el Ecuador. Los pueblos cuyas casas son pequeñas y oscuras no hacen gran demanda de muebles. El equipo eléctrico no puede emplearse en lugares que carecen de energía eléctrica. Los automóviles no pueden correr donde faltan caminos, etc. Al ser las casas pequeñas, sin electricidad, gas ni agua, los bienes que el individuo puede comprar y utilizar son en extremo limitados.
b) Necesidades limitaciones por falta de capital cultural:
El capital cultural es el conjunto de conocimientos acumulados por la sociedad. Por tanto, a menos que sepa leer, el individuo no podrá servirse de periódicos, libros y de otros bienes de consumo cuyo disfrute depende de ese conocimiento. Si la cultura no hace gran aprecio de la música, habrá poca demanda de instrumentos o diversiones musicales. De manera semejante, el teatro, el cine, el estadio deportivo, el salón de baile y otros medios semejantes de diversiones colectivas dependen de la naturaleza de la cultura de un pueblo.
c) Necesidades limitadas por los hábitos y los tabús:
Donde los niveles de vida son bajos, los alimentos y la ropa consumen las dos terceras partes, o más, del ingreso: Pero éstos son precisamente los campos del gasto en que cobran importancia las convenciones sociales. Por consiguiente, es difícil convencer a las personas de que mejoren su dieta, si esta mejora supone comer nuevos alimentos, o alimentos preparados de manera distinta. También existe, en forma semejante, un mercado limitado para estilos de vestir que no cuentan con la aprobación general.
d) Necesidades limitaciones por la ignorancia:
A pesar de las limitaciones del ambiente físico, cultural, de los hábitos y los tabús, existen algunos bienes que las personas desearían comprar y se esforzarían por obtenerlas si las conocieran. Pero, el proceso de difundir el conocimiento es lento.

Éstas son, entre otras, algunas de las razones por las que en ciertas comunidades primitivas las personas trabajan muy poco y no las tientan ofertas de empleos, aún si se les ofrecen sueldos aparentemente elevados. No las tientan porque no sabrían qué hacer con el dinero; o, más exactamente, porque las cosas que podrían comprar les proporcionarían pequeñas satisfacciones marginales.

La capacidad de ampliación de las necesidades aumenta a medida que aumenta el equipo físico, a medida que la cultura se torna más compleja, al debilitarse la fuerza de las convenciones y al difundirse el conocimiento de nuevos bienes. Este último es, naturalmente, la clave de la ampliación de las necesidades, puesto que el conocimiento de nuevos bienes pone en movimiento a las fuerzas que destruyen las convenciones o cambien el ambiente físico.

El costo del esfuerzo
Antes estudiamos la actitud del hombre hacia la riqueza. Ahora estudiaremos la actitud del hombre hacia el esfuerzo requerido para obtenerla. Pues, dadas iguales actitudes hacia la riqueza, los hombres, harán esfuerzos diferentes para obtenerla, si su actitud hacia el esfuerzo es distinta.

Los humanos no sólo estiman la riqueza material. Estiman el ocio, las buenas relaciones con los demás, la compañía de sus amigos y parientes, las cuales se pueden perjudicar por causa de una búsqueda demasiado agresiva de la riqueza, además tienen prejuicios que les impiden sacar ventaja de todas las oportunidades que podrían aprovechar.

La actitud hacia el trabajo:
Dado un deseo igual de bienes, el hombre trabajará menos si el trabajo es pesado, que si no lo es. Ésta es una cuestión tanto objetiva como subjetiva.

El trabajo es objetivamente más pesado si una determinada tarea agota más a un hombre que a otro. Esto puede deberse a diferencias de constitución física, de estado de salud, o del medio en que vive. Y el trabajo puede parecer subjetivamente más pesado sino se siente inclinación por él como modo de vida.

El medio en que se trabaja también determina cuán agotador será un trabajo. Así, es desagradable vivir tanto en lugares muy fríos, como en lugares muy calientes; parece que el cuerpo trabaja mejor a temperaturas que oscilan entre los 16º y 22º C, y humedad moderada. El trabajo también es agotador y poco agradable sino se congenia con los compañeros.

Algunos trabajo también pueden ser más agotadores que otros, por el hecho de requerir mayor gasto de energía por unidad de tiempo, o por ser más desagradable en sí.

El derecho a la recompensa
El hombre no efectuará esfuerzo alguno sino obtiene para sí, o para aquellos a quienes reconoce un derecho, el fruto de ese esfuerzo.

Recompensas no materiales
No puede negarse que los hombres derivan del trabajo otras satisfacciones, además de la recompensa material. Asimismo, también es cierto que el sentimiento de servir a los semejantes añade placer al trabajo. La mayoría de las personas trabajan con gusto por una pequeña, o sin ninguna, recompensa material en determinadas ocasiones (su religión, su pueblo, o un desastre natural).

El hombre probablemente trabará más, sin recibir una recompensa diferencial, si su trabajo beneficia a todos por igual que si alguien en particular se está enriqueciendo con ese trabajo. A menos que a un esfuerzo diferencial se le otorgue una recompensa diferencial, no es probable que la gente se tome la molestia de desarrollar su talento y aprovechar sus recursos al máximo de su capacidad.

El hombre trabajará más si su trabajo es creador, si sirve a fines sociales que aprecia, y si se le reconoce su mérito; pero también trabajará menos si se el priva de la recompensa material.

La administración de la propiedad
La formación de capital es una de las condiciones del desarrollo económico, y la existencia de una ley que garantice la propiedad es una de las condiciones para la formación de capital. La propiedad es el derecho que tiene una persona de privar a otras del uso de un recurso determinado. Este derecho lo puede poseer una persona en particular, un grupo, o una autoridad pública; el número de personas que disfruten del derecho puede ser grande o pequeño; pero en quienquiera que lo ejerza, el derecho de exclusión es fundamental. El acorazado que posee el gobierno es tan propiedad, como la hectárea de tierra que pertenece al agricultor; es propiedad porque, a pesar de que el acorazado pertenece, en cierto sentido teórico, a “todo el pueblo”, por ley y en la práctica, a los miembros individuales del común les está prohibido tener algo que ver con los acorazados, salvo si cuentan con estricta autorización.

Si es necesario proteger la propiedad pública del abuso de los particulares, es igualmente necesario proteger la propiedad privada del abuso público. El mantenimiento de la ley y el orden es una de las condiciones fundamentales del crecimiento económico.

Otros casos

La religión
En primer lugar, el crecimiento exige que las personas estén dispuestas a dedicarse a las distintas formas de incrementar la productividad, ya sea por su deseo de bienes, o por el valor que atribuyan al ocio extra. Algunas religiones enseñan que se puede alcanzar la salvación mediante la disciplina en el trabajo vigoroso y concienzudo, y hacen de la eficacia una elevada virtud moral. Otras enseñan que es mejor dedicarse a la contemplación espiritual que a la búsqueda incesante de las formas de incrementar o reducir los costos.

En segundo lugar, el crecimiento económico exige la voluntad de experimentar. Éste es el medio principal de alcanzar adelantos tecnológicos y también el cambio de las relaciones y actitudes sociales. Esta voluntad comprende también la actitud del individuo respecto del carácter sagrado del universo. Mientras sea un sacrilegio disecar el cuerpo humano, la medicina no progresará.

En tercer lugar, el crecimiento económico también supone el aumento de las relaciones económicas interpersonales. Que las personas comercien con otras independientemente del parentesco, la nacionalidad o la religión. Si la religión es exclusivista mengua las oportunidades económicas.
∞ La familia
Al parecer, cuando aumenta la riqueza de una comunidad, su concepto de familia se estrecha. La familia amplia es esencialmente un medio de seguridad social, apropiado para una sociedad que vive a un bajo nivel de subsistencia. A niveles bajos, los miembros de la familia deben reunirse para ayudar a los que están en desgracia; y cuanto más amplio sea el círculo familiar, tato mayor efectividad tendrá el sistema de seguros. Sin embargo al aumentar el nivel de ingresos, los individuos pueden ahorrar y protegerse de la desgracia con mayor facilidad. En general, cuanto más adelantada sea la sociedad en lo material, tanto más pequeño será el número de personas a quienes se reconozca como miembros de la familia, por parte del que percibe un ingreso, para considerarlas, automáticamente, como beneficiarios, o aun para reconocerles algún derecho sobre sus ingresos en caso de que cayeran en desgracia.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home